A través de mis palabras, no es simple expresar el dolor y la tristeza que mi corazón siente. Perdón. Siento mucho decepcionar a las personas que me hacen sonreír. Lo siento. Perdón por no ser perfecta. Cometo errores, como toda persona. Porque así soy, así soy yo. Me equivoco y defraudo a quién me ayuda a seguir adelante. Disculparse está en mi diccionario, y estoy verdaderamente arrepentida de los errores que cometí. Perdón por ser estúpida. Pero todo es diferente ahora. De alguna manera, me siento mejor conmigo misma. Liberando el odio. Dejar libre el rencor que acecha tu alma. Mis lágrimas se van secando poco a poco, y comienzo a respirar profundo. Hoy estoy en mi camino a la felicidad. Comenzando por dentro, dejar ir lo malo, y atrayendo lo bueno. Mi corazón palpita, y estoy viva. Siempre me dijeron que no podría amar alguien si no me amo a mí misma, cosa que nunca pude terminar de entender. Pero al fin y al cabo, estoy feliz de ser quién soy. Estoy contenta por la persona que soy hoy. Gracias, gracias a las personas que trataron de decirme que no era lo suficientemente buena, que yo no era suficiente. Gracias por hacerme quien soy, por hacerme sentir orgullosa de mí misma. Tengo mis inseguridades, pero estoy segura de que podré continuar averiguando las respuestas a todas las preguntas que me cuestioné. Gracias papá, gracias por guiarme en la ruta en la que estoy andando en este momento. Sos y serás el único para mí, gracias por darme todo lo que necesité para sentirme mejor, gracias por hacer brillar luz en mis noches más oscuras. Gracias por lo que me brindas día a día, tu tiempo. Vos me dijiste que el tiempo es lo más valioso que tenemos, y regalarle tiempo a una persona es lo más puro y lo que nos hace mejores personas. Vos, con tan solo una sonrisa hacés que me sienta gratificada y agradecida, muy feliz de tenerte en mi vida. Sos y serás el papá que siempre deseé, el que estuvo en mis días de tormenta, el que me abrazó cuando todos trataban de tirarme abajo. Gracias, te amo por siempre. Amor de mi vida; sabes que sos vos. Gracias por dejarme amarte, no me olvides. Estaré por siempre agradecida y preguntandome si pensas en mí de vez en cuando.
Quiero una mamá que me abrace, pero ella no está presente cuando la necesito. Prefirió sostener su orgullo, como debería haberme sostenido a mí. Gracias, por hacerme sentar en mi cama y llorar como un bebé, pensando por qué tenías que ser mala, deseando que las cosas hubieran sido diferentes. Te perdono, aunque no hayas pedido por mi perdón. Nunca me olvidaré de las palabras que dijiste, y las lágrimas que derramé aquella noche.
Amor y Paz. Perdón y Esperanza. Llorar si es necesario. Felicidad, en mi camino hacia ella.
Macarena Sol.